C/ Fernando El Santo, 19 - Gijón
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¿Cuáles son los rasgos del entrenamiento personal para la tercera edad?

entrenamiento personal para la tercera edad

Asociar el entrenamiento personal a personas de mediana edad o adolescentes es habitual, pero es un error. Todo el mundo tiene derecho a realizar actividad física con unas características adaptadas plenamente a sus necesidades. Para las personas mayores es fundamental mantenerse activas. Eso es lo que les ayuda a encontrarse mejor en el día a día, haciendo que el organismo dé una respuesta correcta a pesar de la avanzada edad. Además, un entrenamiento adaptado también es clave para mejorar su salud mental, sobre todo las de aquellas personas que pasan mucho tiempo solas y que ven en el ejercicio una fórmula de escape a esa rutina. El entrenamiento personal para la tercera edad es posible y muy necesario. ¡Mira todo lo que se puede realizar!

Todo sobre el entrenamiento personal para la tercera edad 

  1. Rutinas de bajo impacto: En el entrenamiento personal para la tercera edad es clave que los ejercicios que se realicen no sean demasiados intensos y exigentes, ya que esto sería contraproducente. Para que se mantengan en buen estado, todo se debe enfocar al cuidado y protección de los huesos y las articulaciones, que son los que pueden encontrarse más débiles. La bicicleta estática, caminar o la gimnasia adaptada son muy buenas opciones para estas personas. 
  2. Poco peso: Si van a hacer varias repeticiones en ejercicios de fuerza, hay que empezar con el mínimo peso posible y solo subir hasta donde no se encuentren incómodos y entren en un intervalo en el que pueden lesionarse. Ten en cuenta que estamos hablando de una tonificación en personas mayores, con lo que el mínimo fortalecimiento sin riesgo que se logre va a ser una muy buena noticia para todas ellas. Si, además, lo encuentran divertido, mucho mejor. 
  3. Actividades prácticas: Es otra de las características del entrenamiento personal para la tercera edad. Las personas mayores, en general y con alguna excepción, no suelen llevar a cabo actividades muy exigentes en su día a día, con lo que hay que esforzarse en que mejoren en lo que necesitan a diario. Hay ejercicios muy útiles, como puede ser sentarse y levantarse de una silla o subir y bajar algunos peldaños. Esto les ayudará cuando quieran estar en el sofá de casa y levantarse o cuando tengan que subir y bajar escaleras. Coger utensilios y manejarlos con manos y dedos también les permitirá ganar en soltura si quieren cocinar, colocar elementos en cualquier lugar o limpiar. 

Todo esto se debe llevar a cabo con un ritmo adaptado a ellos y con las pertinentes pausas para descansar. Necesitan parar para respirar con naturalidad y volver a la actividad con las pilas cargadas. 

¡Os esperamos en NB Ejercicio y Salud!